21 enero, 2008

Chrismarkerismo de la era youtube: Isaki Lacuesta y Andrés Duque

Microscopías (Isaki Lacuesta, 2003)

Buscar respuestas bajo la superficie es un trabajo constante. Acercarse al infinito desde lo infinitesimal es algo que no es nuevo, y me permito recordar “El increíble hombre menguante” (1957) de Jack Arnold como hermoso ejemplo de ello. No en vano, las elecciones de Lacuesta para su visión a varios aumentos guardan un simbolísmo evidente: la obra de arte y su falsificación, que a 100.000 aumentos se muestran exactamente iguales, la representación divina impresa en un billete de un dólar, donde encontramos tanto estupefacientes como la vida misma y finalmente, el celuloide en descomposición, tambien presente como reflexión en “Last Days” (Gus Van Sant, 2005), aquí aumenta de tamaño hasta revelar las quemaduras que componen un entramado de esferas, de burbujas, de glóbulos oculares que cuelgan como en la célebre secuencia del sueño de “Recuerda” (Alfred Hitchcock, 1945). Dentro de este ejercicio, Lacuesta aporta el punto de vista de una investigadora que, ante fragmentos de celuloide desordenado, se obsesiona con el gesto de una mujer representada en ellos y en como el orden (el montaje, la edición, el lenguaje cinematográfico en definitiva) cambian por completo el significado de ese gesto.

Resonancias Magnéticas (Isaki Lacuesta, 2003)

Hay cierto sentido del humor en este cortometraje, desde el punto de vista en que el director se plantea leer la mente de su amante y musa, aplicando para ello un procedimiento científico, tan estricto como exacto y limitado. Así, las respuestas a las preguntas de Lacuesta son tan obvias que despiertan la sonrisa de la inocencia. Nuestro cerebro, como computadora fría y funcional, es el ejemplo de que ciertos estímulos se transforman en simples respuestas eléctricas, y que en un mundo donde las respuestas son descorazonadoras solo caben la desilusión y no cierta ironía. Lamentablemente tengo que añadir que el visionado de esta pieza vino acompañado por una reivindicación política, tan fuera de contexto como simple, y empañar este tipo de búsquedas (independientemente de la calidad de las mismas) con lemas políticos, y más cuando son de Perogrullo como él que tuvo lugar, no deja de ser molesto. Quizás sea perdonable porque las fechas de la realización de este cortometraje la hacen esclava de su tiempo, pero hoy se torna una molestia que el espectador, que no ha acudido a escuchar ese tipo de opiniones, se sienta contrariado incluso aunque se compartan los mismos ideales.

Paralelo 10 (Andrés Duque, 2005)

Esta obra tiene, no sin razón, ese cierto halo que el cine de Roger Vicente, habitual de estas páginas, suele imprimir en catálogos menos prestigiosos como los festivales online. Esa similitud no se reduce tan sólo a la presencia de una particular mujer filipina, que fuera de contexto y una realidad globalizadora, se convierte en casi un icono cómico del gesto ausente de significado, si no tambien en el (ab)uso de los estilemas del documental moderno, de una quietud tan deshumanizante como intranquilizadora. Rosmarie se convierte en un personaje singular, mientras Duque reflexiona sobre el significado del vacío.

Landscapes in a truck (Andrés Duque, 2006)

La historia de este cortometraje está ligada a Cameratruck, la cámara fotográfica móvil más grande del mundo, y a su desembarco en España de la mano de Richard Browse y Shaun Irving. Duque rueda este viaje con la innación que le caracteriza, a veces de un modo tan caótico como carente de lógica, en una forma de retratar una España extensa y diversa vista desde un camión que es transporte y retratista.